Nuestra Historia
De la lectura de un libro a la visión de una biblioteca
Un testimonio personal
Hola, soy Lidieth Arevalo, fundadora de la Biblioteca Venga Tu Reino El Salvador.
Quiero compartir contigo, de manera breve, cómo Dios fue sembrando esta visión en mi corazón y cómo, con el paso de los años, la ha ido desarrollando mucho más allá de lo que alguna vez imaginé.
Todo comenzó la madrugada del 29 de abril de 2020. Después de leer Hija del Destino, de la evangelista Kathryn Kuhlman, fui profundamente desafiada por una idea sencilla pero transformadora:
“Atreverme a soñar en grande porque mi Dios es grande”.
Sin tener aspiraciones ministeriales definidas ni formación teológica formal en ese entonces, comencé a escribir en mi diario cómo sería “la iglesia de mis sueños” en la que podría servir algún día.
Sin darme cuenta, estaba escribiendo las primeras líneas de una visión que Dios desarrollaría en el tiempo.
Página tras página describí ministerios, recursos, programas y oportunidades para equipar al pueblo de Dios. Entre todas aquellas ideas hubo dos que nunca desaparecieron: un instituto bíblico y una biblioteca cristiana.
En junio de ese mismo año comencé a servir en Casa de Oración del Espíritu Santo – La Fe de Noé, una pequeña iglesia en Long Beach, California, donde pude crecer en diferentes áreas del ministerio, especialmente en la predicación y la enseñanza.
Más adelante, el Señor me abrió la oportunidad de estudiar una Maestría en Educación Cristiana en el Seminario Teológico de Dallas, una experiencia que continúa moldeando mi comprensión del discipulado, la enseñanza y la formación integral de la Iglesia.
Con el paso del tiempo comprendí que aquella lista escrita en un diario no era simplemente un ejercicio de imaginación…
Dios estaba ampliando mi perspectiva y mostrándome que el propósito iba mucho más allá de una iglesia local. Me estaba llamando a participar en la edificación de su Reino mediante proyectos que fortalecieran a la Iglesia, equiparan a los creyentes y sirvieran a la comunidad desde una cosmovisión bíblica.
Hoy, la Biblioteca Venga Tu Reino El Salvador representa una de las primeras expresiones concretas de esa visión.
Lo que comenzó como una oración escrita en un diario hoy empieza a tomar forma por la gracia de Dios. Cada libro donado, cada puerta que Él abre y cada persona que decide unirse a este proyecto me recuerdan que Aquel que inspiró esta visión también es fiel para sostenerla.
La provisión de Dios hasta el momento
La fidelidad de Dios no solo puede verse en la historia que dio origen a esta visión, sino también en los recursos que ya ha provisto para hacerla realidad.
Gracias a la provisión de Dios, al esfuerzo personal y al apoyo comunitario recibido hasta el momento, ya se dispone de recursos que permiten que este proyecto deje de ser una simple idea para convertirse en una iniciativa real y alcanzable.
Entre estos recursos se encuentra el inmueble donde funcionará la biblioteca y cafetería, el cual constituye uno de los activos más importantes del proyecto (aunque aún requiere trabajos de remodelación y adecuación como se puede ver en las imágenes a continuación).
Asimismo, el proyecto ya cuenta con algunos libros, y con parte del mobiliario y del equipo necesario para iniciar operaciones, incluyendo mesas, sillas, un proyector y tres computadoras iMac. Estos avances representan una inversión importante y reflejan el compromiso de sentar bases sólidas antes de solicitar apoyo externo.
Sin embargo, todavía existen necesidades significativas que deben cubrirse para transformar el espacio de la biblioteca en el centro de aprendizaje al que aspiramos.
El edificio de la biblioteca
Actualmente, así se ve la parte frontal del inmueble en el que se planea establecer la biblioteca.
Y esta es una visualización de cómo se vería la biblioteca y la cafetería ya renovada.
Así se ve el interior del inmueble actualmente
Esta es una visualización del interior del inmueble ya renovado
Así se ve actualmente el espacio exterior donde estará la cafetería.
Esta es una visualización de cómo podría verse el exterior de la cafetería ya renovada.
¿Cuál es el siguiente paso para llevar este proyecto del sueño a la realidad?